Los fondos indexados cambian su receta de inversión.

Por Caroline Geer

Como muchos asesores financieros, Jason Gunkel siempre había invertido gran parte del dinero de sus clientes en fondos gestionados de forma pasiva que seguían el desempeño de los índices bursátiles populares.

Pero luego de evaluar el desastre que dejó la crisis financiera de 2008, cuando el índice de 500 acciones de Standard & Poor’s cayó 37%, Gunkel y sus colegas de Syverson Strege & Co. en West Des Moines, estado de Iowa, EE.UU., repensaron su estrategia. “Comenzamos a reevaluar todo nuestro proceso de inversión para ver dónde podíamos realizar mejoras”, sostiene.

Su investigación los llevó a una decisión radical: dejar de lado a los índices bursátiles tradicionales y reemplazarlos por una clase más nueva de fondos que siguen el desempeño de índices alternativos.

Sin dudas, los fondos indexados tradicionales son baratos y eficientes impositivamente, y generalmente tienen un mejor desempeño que los fondos administrados activamente, después de honorarios. Pero la mayoría de ellos siguen el desempeño de índices que evalúan valores según su capitalización de mercado.

.Eso significa que las empresas con mayor capitalización de mercado terminan dominando el desempeño de esos índices y los fondos que los siguen. Entonces, grandes cambios en los precios de esos valores pueden llevar a períodos de auge y crisis. Los críticos afirman que los índices valorados según su capitalización también terminan dándole demasiada importancia a valores sobrevaluados y dándole poca importancia a valores subvaluados, ya que la valoración de una acción tiende a aumentar a medida que su precio aumenta y a bajar cuando su precio desciende.

Los fondos indexados alternativos mantienen al menos parte de las ventajas de costos e impuestos de fondos indexados tradicionales, pero buscan superar su desarrollo al hacer frente a esas fallas percibidas.

Los índices alternativos que siguen se agrupan en dos tipos básicos: los índices de referencia de “mismo peso” también siguen el desempeño de las mismas acciones valoradas según su capitalización, pero le dan el mismo peso a todas las acciones. Luego, hay índices que seleccionan y/o valoran acciones por medidas distintas a la capitalización de mercado, como dividendos, ganancias o una combinación de factores de ese tipo, a veces llamados índices “fundamentales”.

¿Cómo les ha ido hasta ahora? En los casi cinco años que pasaron desde que aparecieron en escena, los índices valorados de forma alternativa a menudo tuvieron un mejor desempeño que los índices tradicionales, valorados según su capitalización —pero no siempre— señala Matt Hougan, presidente de análisis para fondos que cotizan en bolsa de IndexUniverse.com, un sitio de noticias, comentarios e investigación.

Y mientras los fondos alternativos están diseñados en parte para evitar las grandes oscilaciones que caracterizan a los índices valorados según su capitalización, han sido más volátiles en muchos casos, sostiene, y como grupo no lograron proteger a los inversionistas de toda la furia de la más reciente crisis bursátil.

La conclusión de Hougan: “Nadie consigue un almuerzo gratis en el buffet de los índices alternativos”.

Menú en expansión

Anteriormente, las estrategias de los índices alternativos estaban disponibles principalmente para los grandes inversionistas institucionales. Hoy hay aproximadamente US$40.000 millones sólo en fondos que cotizan en bolsa que siguen el desempeño de índices alternativos, según IndexUniverse. Eso sigue siendo una pequeñísima fracción de los US$1,868 billones (millones de millones) en productos de índices tradicionales monitoreados por Morningstar Inc., pero es una porción del negocio cada vez más grande.

En menos de cinco años, la cantidad de fondos que cotizan en bolsa (ETF, por sus siglas en inglés) que siguen índices del mismo tamaño y fundamentales aumentó más de seis veces, a unos 140 fondos. Rydex S&P Equal Weight, que en 2003 se convirtió en el primer EFT en usar la valoración igual, recaudó más de US$1.000 millones en nuevas inversiones el año pasado, un aumento desde US$550 millones en 2009. PowerShares FTSE RAFI US 1000, que en 2005 se convirtió en el primer EFT en usar indexación fundamental, registró un ingreso neto de US$277 millones el año pasado, contra retiros netos de US$31 millones en 2009.

Morningstar no considera que los fondos de índices valorados de forma alternativa sean pasivos, en sentido estricto. Sí, repiten de forma pasiva los movimientos de sus índices de referencia. Pero los índices mismos son construidos de una forma más activa que la mayoría, y los fondos a veces requieren directores que compran y venden acciones para mantenerse a línea con los índices.

Eso significa que los fondos alternativos suelen cobrar honorarios más altos que los fondos valorados por su capitalización, cuyas valoraciones cambian automáticamente junto con los precios del mercado de las acciones que lo constituyen.

No hay favoritos

Los fondos alternativos más básicos siguen el desempeño de índices de la misma valoración, que Hougan llama “la réplica más simple” a los problemas percibidos de las estrategias de capitalización de mercado.

Si valorar según capitalización de mercado tiene una propensión a darle demasiada importancia a valores sobrevaluados y a no darle importancia a valores subvaluados, un sistema que ecualiza valoraciones “ofrece la solución más pura”, sostiene.

Tomemos el ejemplo del índice Rydex S&P Equal Weight. Tiene las mismas acciones que un fondo estándar del índice 500 de S&P, pero en lugar de valorarlas por su capitalización de mercado, cada acción recibe un valor de 0,2% del portafolio.

El resultado: mientras el S&P 500 es dominado por una pequeña concentración de empresas de capitalización gigantesca —Exxon Mobil Corp. es la mayor, con alrededor de 3,5% del índice, y las 10 mayores posiciones concentran casi 20%—, el fondo Rydex tiene una exposición mayor a firmas de menor capitalización.

A medida que cambian los precios de las acciones, eso cambia las valoraciones de los activos del fondo, de forma tal que es rebalanceado de forma trimestral. Una de las ventajas teóricas de los fondos de misma valoración es que para mantener todos sus activos valorados por igual se ven obligados a comprar a bajo precio y vender a alto precio, es decir, vender las acciones de títulos que bajaron y vender las de títulos que subieron.

Qué es mejor cuándo

Hougan analizó varias estrategias de índices alternativos y estudió sus activos por sector, tamaño y estilo.

Su conclusión fue que un fondo de índice que valora según capitalización de mercado probablemente supere un fondo de índice de valoraciones alternativas cuando suben las acciones de gran capitalización de mercado o crecimiento. Un fondo de índice de valoración igualitaria debería tener mejor desempeño cuando las acciones más pequeñas están en alza, o cuando ciertos sectores tienen un desempeño mejor al previsto. Y un fondo de índice valorado según fundamentos debería atravesar su esplendor cuando las acciones de menor capitalización y especialmente de valor está en alza.

http://www.wsjamericas.com

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