¿Cómo seleccionamos una inversión?

Verónica Fax*
Nuestras finanzas son un tema que siempre nos causa preocupación. Si tenemos 1 peso, queremos 2 y si tenemos 2, deseamos 4. Esto es un excelente motivador para incrementar el ahorro, pero si lo referimos a gastos, estaremos en un gran problema. Es por esta razón que debemos buscar opciones para incrementar nuestro patrimonio, tratando de mantener los gastos controlados.

Existen múltiples destinos para nuestras inversiones. Se puede invertir en obras de arte, inmuebles, negocios o instrumentos financieros, pero la mejor opción es siempre personal. Todo depende de nuestro perfil de riesgo y necesidades de inversión. Sin embargo, existen algunas recomendaciones que vale la pena tener en cuenta.
Las necesidades de liquidez deben ser invertidas a corto plazo.

Lo primero que debemos hacer es determinar nuestras necesidades de liquidez. No me canso de repetir que el dinero que necesitamos día con día debe estar invertido en instrumentos de alta liquidez, con opción de disponer de ellos de forma diaria o como máximo mensual, seguros y de corto plazo. Pueden ser fondos de deuda de corto plazo calificados como “AAA” o “AA riesgo de mercado 1 y 2”.

Si no apartamos el dinero necesario para el gasto corriente, nuestra estrategia de inversión no funcionará. ¿Cuánto tendríamos que bajar el precio de un inmueble para poder venderlo en una semana? Y aún castigándolo ¿podrá venderse en ese tiempo? Si necesitamos liquidar la inversión de largo plazo en el corto por una urgencia, nos exponemos a tener que salir por debajo de su valor y pedir un crédito, aunque a veces puede ser una buena
solución, implica un costo.

Inversión a largo plazo

Una vez que hemos determinado cuánto podemos invertir a 1, 2 o 20 años, debemos buscar oportunidades que nos permitan mantener el poder adquisitivo o incrementarlo.

¿Qué quiero decir con esto? Que debemos buscar opciones que nos permitan obtener un rendimiento de largo plazo, por lo menos igual a la inflación. Si mis gastos se incrementan año con año, sólo porque los precios suben por este efecto y mis inversiones me dan un rendimiento por debajo de este indicador, el dinero que tengo hoy me alcanzará para menos mañana, es decir, tendré un menor poder adquisitivo.

Una buena opción son las tasas de largo plazo, ya que compensan los movimientos de la inflación. Esto se debe a que tendrían que compensarnos el costo de oportunidad de no gastar hoy. Si me piden 100 pesos para regresarme 100 en tres años estaré perdiendo dinero. ¿Cuánto? La inflación de cada año, más lo que dejé de ganar si lo hubiera invertido en algo a ese plazo.

Es por esto que mantener más de lo necesario para el día con día en instrumentos de corto plazo no es conveniente. La liquidez cuesta cara, estaremos perdiendo la oportunidad de obtener un mayor rendimiento y probablemente obtendremos menos que la inflación. A menor plazo, menor perspectiva de rendimiento.

Para quien quiere invertir en instrumentos financieros, los fondos con riesgo de mercado mayor a 5, los que invierten en tasas reales o los de renta variable indizados pueden ser una buena opción en el largo plazo.

Si optamos por comprar un bien inmueble para rentar o vender en un futuro deberemos considerar que lo que obtengamos esté por arriba de lo que nos costó. Parece muy obvio, pero se debe tomar en cuenta el costo de una hipoteca, si es que así lo adquirimos y sumarle lo que “estamos dejando de ganar por no estar invirtiendo en instrumentos de largo plazo”.

De esta forma, si podemos rentarlo y recibir mes con mes el costo de la hipoteca, más un extra que supere el rendimiento de tenerlo invertido, estaremos haciendo un buen negocio. También lo será si la apreciación del inmueble es mayor a la inflación o a lo que hubiéramos obtenido en el instrumento financiero que acostumbramos invertir.

Ventajas

Los instrumentos financieros que cotizan en los mercados nos permiten tener acceso a múltiples opciones que se ajustan a nuestras necesidades, podemos cambiarnos de un instrumento a otro rápidamente, que los rendimientos sean transparentes ya que se derivan de oferta y demanda, conocemos el valor de nuestra inversión de forma diaria y lo mejor es que nos permiten tener liquidez en el momento en que la necesitemos. Además estamos protegidos por múltiples instituciones legales que participan en la regulación.

Si decidimos por un fondo de inversión tenemos ventajas adicionales, ya que los gestores son expertos en los mercados, conocen las calificaciones crediticias de los papeles en los que invierten y al reunir el dinero de muchos inversionistas pueden mejores condiciones de negociación que lo que obtendríamos nosotros.

Si nos preocupan nuestras finanzas, hay que adecuar las inversiones a nuestras necesidades financieras. ¿Por qué no empezar hoy?

Verónica Fax Orellana Director de Comercialización y Difusión Asset Management BBVA Bancomer

http://eleconomista.com.mx

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