S&P revisa perspectiva de Paraguay a estable de positiva; confirma calificaciones de ‘BB’ y ‘B’

Resumen
• Las instituciones todavía en desarrollo siguen limitando la eficacia de las políticas de Paraguay y su capacidad de implementación.

• Al mismo tiempo, la posición externa aún sólida del país se ha debilitado por el creciente nivel de deuda externa, y esperamos que esta tendencia continúe ante un contexto de precios de materias primas internacionales (commodities) bajos y el débil desempeño económico de sus socios comerciales.

• Revisamos nuestra perspectiva de Paraguay a estable de positiva, y confirmamos nuestras calificaciones soberanas en moneda extranjera y local de largo y corto plazo de ‘BB’ y ‘B’, respectivamente, del país.

• La perspectiva estable pondera el lento avance de la agenda y las reformas, y la posición externa algo más débil frente al aún dinámico crecimiento económico de Paraguay, así como nuestra expectativa de que los niveles de deuda se mantendrán bajos, aunque están aumentando.

Acción de Calificación

Ciudad de México, 15 de junio de 2016.-

imageS&P Global Ratings revisó hoy su perspectiva de las calificaciones de largo plazo para la República de Paraguay a estable de positiva. Al mismo tiempo, confirmamos nuestras calificaciones soberanas en moneda extranjera y local de largo y corto plazo de ‘BB’ y ‘B’, respectivamente, de Paraguay. Asimismo, confirmamos nuestra evaluación de riesgo de transferencia y convertibilidad (T&C) de ‘BB+’ del país.

Fundamento

La revisión de la perspectiva a estable refleja nuestra opinión de que el avance de la agenda y las reformas de Paraguay, así como su trayectoria de crecimiento, sus resultados fiscales y liquidez y nivel de endeudamiento externo no superarán nuestras expectativas anteriores. No consideramos que este deterioro reste valor a la calidad crediticia del país, lo cual respalda nuestra decisión de confirmar las calificaciones. Sin embargo, en nuestra opinión, los desafíos estructurales que seguirán limitando la eficacia de las políticas, sumados al debilitamiento externo, particularmente en un contexto de precios débiles de los commodities y la continua contracción económica en Brasil y Rusia (que en conjunto reciben más del 40% de las exportaciones de Paraguay), derivan en una probabilidad más remota de que subamos la calificación. Al mismo tiempo, la posición externa aún sólida del país se ha debilitado desde la revisión anterior. La deuda externa neta de los activos de bancos comerciales y activos públicos alcanzó -7% de la cuenta corriente en 2015, y esperamos que un aumento de la deuda externa lleve a este índice a una posición de deudor externo neto en 2018 y 2019. También esperamos que las necesidades de financiamiento externo promedien 87% de los ingresos de la cuenta corriente y de reservas utilizables en los próximos tres años. Las calificaciones de Paraguay reflejan la prudente política macroeconómica del soberano que ha respaldado un crecimiento boyante, que se mantiene en niveles sanos, aunque menores que los históricos, para un país con un ingreso per cápita que esperamos se ubique en US$3,682 en 2016. Los niveles de deuda, aunque en aumento, se mantienen bajos, y los déficits fiscales son moderados. Por otro lado, las instituciones aún en desarrollo, con una capacidad de implementación limitada y una flexibilidad de política monetaria débil, particularmente dada la elevada dolarización de la economía paraguaya, contrarrestan las fortalezas mencionadas.

Aunque la Administración del Presidente Horacio Cartes, del Partido Colorado (PC), ha avanzado en las medidas para reformar la transparencia, consideramos que la eficacia en el diseño de política aún está en evolución, lo que refleja los desafíos estructurales difíciles de superar sustancialmente en los próximos dos años. En nuestra opinión, la capacidad de la nueva Ley de Responsabilidad Fiscal (LRF) para anclar la política fiscal sigue limitada, lo que subraya tales desafíos estructurales. Si bien la Administración mantiene una base sólido en términos fiscales — factor clave que respalda la calificación— en el primer año de su implementación, el cumplimiento por parte del gobierno de la LRF, que entró en vigor en 2015, dependió de la exclusión excepcional del gasto de inversión financiado con bonos soberanos del cálculo del tope del déficit. La LRF tampoco logró limitar el déficit, que alcanzó 1.8% del Producto Interno Bruto (PIB). En 2016, aunque el presupuesto se aprobó de acuerdo con la ley y sin excluir gastos, debido a que la LRF solo considera el proceso de aprobación del presupuesto, no esperamos que sea eficaz para contener los resultados fiscales, y esperamos que el déficit alcance un 2% del PBI este año. A pesar de la limitada eficacia de la LRF para restringir la ejecución presupuestaria del gobierno, esperamos que los déficits fiscales se mantengan moderados en los próximos tres años, y esperamos que el cambio promedio en la deuda del gobierno represente 2.6% del PBI de 2016 a 2019. No obstante, consideramos que las necesidades de infraestructura continuarán limitando la flexibilidad fiscal del gobierno. Atender dichas necesidades sigue representando una parte significativa de la agenda del Presidente Cartes. De esta manera, parte de la estrategia del gobierno incluye impulsar la infraestructura a través de asociaciones público-privadas (PPPs). Las primeras dos iniciativas públicas aprobadas bajo esta modalidad son la extensión de dos carreteras y la modernización del aeropuerto internacional de Asunción. En 2016, se eliminó la capacidad del Congreso para vetar las ofertas de PPPs, lo que debería ayudar a hacer que el proceso sea más fluido. Sin embargo, la ejecución de estos primeros proyectos se demoró, lo que refleja en parte la poca experiencia del gobierno en la implementación de este tipo de proyectos, y no es peramos que las obras empiecen sino hasta 2017, cuando menos. Las dificultades para avanzar en los proyectos PPP reflejan los desafíos que el gobierno continuará afrontando para avanzar en la agenda de reformas. Esperamos que los déficits fiscales moderados continúen aumentando el nivel de deuda del gobierno en los próximos tres años, aunque consideramos que la deuda se mantendrá baja. Al cierre de 2016, prevemos que la deuda neta del gobierno general alcance 14.2% del PBI, y que continúe creciendo a 17.3% hacia 2019, mientras que los pagos de intereses del gobierno general promedien 3.9% de los ingresos del gobierno general entre 2016 y 2019. En años recientes, el gobierno ha cubierto una parte creciente de sus necesidades de financiamiento con bonos internacionales. Recientemente, el gobierno emitió US$600 millones en los mercados internacionales de capitales en marzo de 2016 con el fin de refinanciar su deuda vigente y financiar obras públicas. La cada vez mayor emisión de bonos internacionales del gobierno también ha aumentado su exposición a los movimientos del tipo de cambio, ya que aproximadamente 75% de su deuda en circulación está denominado en moneda extranjera. A pesar de la reciente volatilidad en el tipo de cambio, incluyendo una depreciación nominal de 26% del guaraní contra el dólar en 2015, la inflación de Paraguay se mantiene dentro de la meta del banco central, y esperamos que promedie 4.5% hasta 2019, lo que sugiere una compromiso de política creíble. Al mismo tiempo, aunque el tipo de cambio efectivo real basado en el índice de precios al consumidor se depreció ligeramente en 2015, sigue siendo relativamente alto, en cerca de 117, lo que sugiere que la moneda local aún puede estar sobrevaluada. La economía paraguaya sigue altamente dolarizada, lo que aún limita la política monetaria. Los depósitos en moneda extranjera representaron 54% de los depósitos del sector privado a abril de 2016, mientras que los créditos en moneda extranjera representaron 49% del total de los créditos en el mismo periodo. Al mismo tiempo, el fuerte crecimiento del crédito se ha desacelerado, y esperamos que el crecimiento económico más moderado mantenga esta tendencia, mientras que la calidad crediticia se ha deteriorado ligeramente. Indicadores demora alcanzaron 2.8% del total de la cartera de crédito a abril de 2016, desde 1.8% al cierre de 2014. La reprogramación de créditos también ha aumentado, aunque el sistema se ha beneficiado en cierta medida de la flexibilización provisional del banco central sobre la clasificación de los créditos para aminorar el impacto del crecimiento más débil en los sectores agrícola y cárnico. Para reflejar estos riesgos, en octubre de 2015, confirmamos nuestro Análisis de Riesgos de la Industria Bancaria por País (BICRA, por sus siglas en inglés) de Paraguay en el grupo ‘8’, pero revisamos la tendencia del riesgo económico a negativa de estable para reflejar el creciente riesgo crediticio del sistema financiero ante la elevada dolarización. Mantuvimos la tendencia del riesgo de la industria como estable. Nuestros BICRAs, que evalúan y comparan a los sistemas bancarios a nivel mundial, se clasifican del riesgo más bajo (1) al riesgo más alto (10).
Perspectiva

La perspectiva estable refleja nuestras expectativas de que los desafíos estructurales del gobierno y las limitaciones en la capacidad de implementación sigan restringiendo la eficacia de las políticas, mientras que esperamos que el perfil externo del país se debilite ante el creciente endeudamiento externo, en un contexto de bajos precios de los commodities y debilidad de sus socios comerciales. Esperamos que estos factores sean contrarrestados frente al aun dinámico crecimiento económico de Paraguay, lo cual esperamos que se mantenga boyante en los próximos tres años. También esperamos déficits moderados y un nivel de deuda creciente, pero aún bajo. Podríamos subir las calificaciones de Paraguay en el próximo año si su reciente debilitamiento del endeudamiento del externo se revierte, y si sus riesgos externos, incluso los bajos precios de los commodities y la debilidad de sus socios comerciales, disminuyeran. Esto, combinado con una mayor eficacia de las políticas, nos llevaría a subir las calificaciones. Por otro lado, si los déficits fiscales mayores que los esperados o una considerable depreciación de la moneda generan cambios esperados más grandes en la deuda del gobierno general en el horizonte proyectado, y si observáramos crecientes riesgos de pasivos contingentes de las operaciones no incluidos en el presupuesto (off-budget), incluyendo PPPs, o del sector financiero, que nos lleven a empeorar la evaluación de los riesgos de deuda de Paraguay, podríamos bajar las calificaciones.
Contactos analíticos: Julia L Smith, Buenos Aires, 54 (11) 4891- 2186; julia.smith@spglobal.com Delfina Cavanagh, Buenos Aires 54 (11) 4891-2153; delfina.cavanagh@spglobal.com

Fuente: http://www.standardandpoors.com

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